De toda la gama de las emociones humanas, quizás la risa sea la más misteriosa, sobre todo a la hora de definir su causa, o causas, lo que solemos denominar por el humor. ¿Qué tienen que ver la ironía fina con las torpezas más burdas? ¿Los chistes verdes con los trabalenguas? ¿Las cosquillas con los retruécanos? A lo largo de los siglos, al menos desde la época de Platón y Aristóteles, se han ido acumulando cientos de teorías para tratar de explicar el fenómeno, pero en palabras de Quintiliano: “Nadie aún ha sabido expresar de manera satisfactoria lo que es la risa, aunque muchos lo han intentado.”
En pleno siglo XXI, la risa sigue siendo para la ciencia uno de los acertijos más impenetrables de la psicología humana. En las reuniones de la international Society for Humor Studies (Sociedad de Estudios del Humor), una asociación académica que publica su propia revista y celebra cada año una conferencia en la que participan sociólogos, psicólogos, lingüistas, filólogos y filósofos entre otros, existe poco acuerdo sobre cómo definir el humor o cómo identificar sus causas. La risa sigue burlándose del ser humano.
En conformidad con las ideas y estructuras del texto precedente, juzgue los siguientes ítems.
La expresión “que solemos denominar" (R.3) puede cambiarse por que habitualmente denominamos sin que el sentido del texto sea alterado.
- Certo
- Errado